Homenaje a Antonio Torrejón y presentación del audiovisual sobre el libro ”Ruta 40”El 10 de noviembre se llevaron a cabo en el Ecocentro Puerto Madryn dos eventos con un elemento común: destacar nuestro maravilloso patrimonio natural y a quienes trabajan para darlo a conocer y protegerlo a la vez.
Reconocimiento a un pionero del turismo
Antonio Torrejón es una de las personalidades más reconocidas y respetadas de la actividad turística en nuestro país. Quienes de una manera u otra están vinculados con este ámbito, con la conservación y con la educación, conocen bien su vocación por mejorar la industria del turismo, principalmente en la Patagonia - y con especial énfasis en Península Valdés - el lugar en donde Torrejón ha volcado gran parte de sus esfuerzos a lo largo de su extensa trayectoria. La Fundación Ecocentro ve en él a un referente que comparte los principios de su filosofía de trabajo. Más de ciento veinte personas llenaron el hall principal y en medio de un clima muy emotivo, el Presidente de la Fundación Ecocentro, Alfredo Lichter, le entregó a Torrejón una distinción que dejó constancia de nuestro reconocimiento a su gran aporte y su labor en la promoción de un turismo compatible con la protección de nuestro patrimonio natural. Más de cuatro décadas lleva Torrejón, trabajando. Desde los años ´60 en los que vislumbró que la conservación de la extraordinaria diversidad biológica de la región patagónica poseía un valor intrínseco que ameritaba conservarse para el futuro, y que además podría generar riquezas que contribuyeran a desarrollar los pueblos chubutenses mejorando la calidad de vida de sus habitantes. Centró su actividad en la planificación y gestión de espacios turísticos y áreas protegidas desde la órbita estatal y en ese marco organizó el área protegida de Península Valdés, entre otras muchas gestiones. Su espíritu conciliador lo ha llevado a generar diversas alternativas de asociativismo como el Ente Patagonia Turística o el Consejo Federal de Turismo del que fue presidente electo durante dos períodos. También fue presidente del Consejo Federal de Turismo y la Red Nacional de Áreas Protegidas. Su acción se extendió a otras provincias patagónicas también como Río Negro y Tierra del Fuego. Hoy continúa activo como asesor honorario de la Secretaría de Turismo de la Nación y fue recientemente distinguido como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Morón. El camino de todas las geografías También se proyectó el audiovisual “Ruta 40”, basado en el libro del mismo nombre que publicaron Luis Castelli y el prestigiosos fotógrafo Marcos Zimmermann. “Ruta 40” es una mirada acerca de la autenticidad de los paisajes que, rescatados por el lente del fotógrafo Marcos Zimmermann, parecen metáforas. Un documental fotográfico de cincuenta minutos que sorprende tanto por la calidad de sus imágenes como por su intensidad emotiva. Logra un montaje tan perfecto que se llega a dudar si se trata de una película o de lo que en realidad es: una muestra en base a imágenes estáticas. Los autores supieron captar el ambiente, la atmósfera y la emoción de cada paisaje. Quisieron trasmitir lo que a simple vista la ruta no muestra. La pesada sequedad de un cerro puneño. Un niño bicicleteando hacia la escuela que se desdibuja en la altura. Pueblos de la época de la colonia. El horizonte intenso de un cielo azul despejado. Una tranquera patagónica. El galeón encallado de final del recorrido. En la inmensa pantalla de pared a pared, las más de cien personas que colmaron el Auditorio de la Fundación Ecocentro se sintieron dentro de las fotos y compartieron el viaje. Lo importante no es llegar a destino sino transitar. Las ruinas de los pueblos Quilmes, una estación de servicio perdida de Catamarca, un caminante solitario que se confunde con la polvareda, la frescura de un lago en el sur o la nieve al costado de la ruta. Contemplar cada accidente de esta rica fisonomía nos inspira, nos hace disfrutar del mero hecho de andar y nos libera de la necesidad del punto de llegada. El tiempo ya no importa, se desvanece y en ese cambio de prioridades, nos abandonamos al sutil encanto de pertenecer al paisaje. Este espíritu presente en el documental de Castelli/Zimmerman es el que alimenta la Fundación Ecocentro. Contemplación, búsqueda, indagación, pregunta. Un camino con final abierto que conduce al mar. Más que un destino, un desafío. Una apertura desde nuestra humanidad hacia las profundidades marinas. La presentación contó con el apoyo de la Fundación Patagonia Natural y la Fundación Ecocentro. |