Los chicos se hicieron eco

Durante todos los días de la temporada estival, alrededor de 500 chicos participaron de la “red de la vida” y el “mar profundo”, actividades especialmente organizadas por el Ecocentro destinadas a la familia para propiciar nuevas miradas y encuentros con nuestro medio natural.

Con el objetivo de comprender las interrelaciones ecosistémicas, a cada quien le tocó protagonizar el rol de algún elemento la naturaleza. Así, estuvieron representados el sol, la principal fuente de energía; el fitoplancton, vegetales minúsculos capaces de transformar esa energía, zooplancton y animales de mayor tamaño; desde un langostino hasta la ballena franca.

Luego de suministrarles la información necesaria, cada quien dijo de qué se alimentaba o qué necesitaba para vivir; y para graficar estas relaciones utilizaron sogas que unían predadores y presas, factores bióticos (animales y plantas) y abióticos (agua, sol, aire, entre otros), entre otras. Es decir, fueron descubriendo la importancia de cada ser dentro de este sistema y la necesidad del equilibrio existente entre todos los elementos de una cadena trófica. Pero cuando algunos seres no pueden ocupar su lugar, la red se corta. Por ejemplo, cuando algunos hombres deciden cazar lobos marinos; hay pesca de merluza

Pero cuando algunos seres no pueden ocupar su lugar, la red se corta. por ejemplo, cuando algunos hombres deciden cazar lobos marinos; hay pesca de merluza y las redes arrastran también a la anchoita; grandes barcos capturan zooplancton para fabricar alimento balanceado; o una inmensa capa de petróleo bloquea la luz del sol y el fitoplancton muere; sin duda, el equilibrio se rompe...

¿Qué podemos hacer para seguir tejiendo la “red de la vida”?, les preguntamos. “no tirar papeles ni bolsitas en la playa”, fue la respuesta mayoritaria.

Durante la actividad de “mar profundo”, los chicos se situaron en el fondo del océano. Conocieron sus características a sus diferentes profundidades, las diversas condiciones de estos hábitat y las sorprendentes adaptaciones de los seres que lo habitan. Los invitamos a imaginar cómo son los seres que viven en el mar abisal y realmente nos sorprendieron con sus dibujos

Para quienes integramos el Ecocentro, el mar es un territorio vivo e infinito, un lugar de múltiples significaciones. Es por eso que nos interesó sumar las miradas de los más pequeños. ellos nos recuerdan que la vida, al igual que el mar, es maravillosa, plural, enorme y sorprendente.




Volver